Estadio seguro, Inglaterra, fútbol, caso de éxito, Chile, Argentina, medidas
Imagen: Gojko Franulic

Cómo terminar la violencia en los estadios: el modelo inglés

Luego de la "Tragedia de Hillsborough", la que terminó con 96 muertos en un estadio de Inglaterra, el gobierno británico llevó a cabo una serie de medidas para terminar con la violencia en los estadios y no fallaron en la dirección del tiro.

Por Guillermo Hurtado @Guillehv22 | 2015-05-25 | 16:21
Tags | Estadio seguro, Inglaterra, fútbol, caso de éxito, Chile, Argentina, medidas

* Esta nota fue originalmente publicada en 2015. Hoy la removemos en vista de los últimos sucesos de violencia en Argentina que llevaron a posponer la final de la Copa Libertadores. Un ejemplo como el inglés, puede inspirarnos a buscar soluciones a este recurrente problema.

El problema está claro, ahora ¿la solución? Un caso que causa admiración es el modelo inglés.

Las barras bravas no nacieron en Chile y nosotros no somos los creadores de las bengalas. Muchos piases tienen que lidiar con esto, incluso Inglaterra, cuya fama se asocia al autocontrol y lo políticamente correcto. Famoso es el caso de los Hooligans, la “barra brava” inglesa que adquirió notoriedad por los disturbios provocados en las décadas del '70 y '80.

Inglaterra: un golazo a la violencia

El comienzo del fin de la violencia en Inglaterra se dio en 1985, con la tragedia de Heysel, cuando Liverpool y la Juventus definían la Copa de Campeones de Europa. Los aficionados del cuadro "Red" se abalanzaron sobre la hinchada italiana y terminaron con la vida de 39 personas.

En ese entonces, la Primera Ministra británica era Margaret Thatcher, quien se hizo cargo del asunto, viéndolo como un problema social más que un problema deportivo. La gota que rebalsó el vaso ocurrió 4 años más tarde, en una de las tragedias más grandes de la historia del fútbol, cuando 96 hinchas del Liverpool murieron en una avalancha de gente, lo que fue conocido como "la tragedia Hillsborough".

La primera medida fue vetar de por vida la entrada a los estadios a los líderes de las barras bravas de ese entonces. Para identificar a todos los integrantes de las barras, se creó un carné y  se normaron sanciones para quienes provocaran desmanes, entre las que destacó impedirles el ingreso a la canchas y obligarlos a firmar en una comisaría durante los partidos de su equipo. Quienes rehuían de esa pena, incluso, arriesgaban castigos mayores. si entraban al estadio no podían cometer ninguna acción violenta, ni tampoco estar involucrados en consumo de drogas y alcohol

Se instalaron cámaras de seguridad con las que se identificaban a los que cometían desórdenes. Se legisló para endurecer las penas (incluir faltas, ampliar aplicabilidad); grupos de policías fueron creados para combatir el núcleo de los Hooligans en los barrios donde estos se encontraban, además varios policías fueron infiltrados al interior de las hinchadas para identificar a los elementos más violentos. Los equipos capacitaron a sus guardias para el manejo de masas, con la intención de sacar paulatinamente a la policía del interior de los recintos. Además, se estableció un sistema de seguridad para los estadios, el que incluyó desmantelar de a poco las rejas y los alambres, se empezó a utilizar cámaras con mejores tecnologías y se instalaron butacas en todos los sectores. 

Para combatir este problema, los clubes de la Federación Inglesa debieron invertir mucho dinero. Los que no podían costearlo, podían aplicar a créditos otorgados por "la dama de hierro".

Actualmente en Inglaterra, cualquier persona que no respete una ley dentro de un estadio, recibe como mínimo 3 años para no entrar a ninguna cancha en Inglaterra.

Con una medida tan simple como esta, la violencia en Inglaterra mermó y fue ejemplo mundial. Esto se consiguió solo una vez que se produjo la unión entre los clubes, el gobierno, los hinchas pacíficos, la federación, dirigentes y policías, todos en pro de un mismo objetivo que lograron sacaron adelante: terminar con la violencia en los estadios ingleses.

Esperemos que así como hay quienes dicen que somos "Los ingleses de latinoamérica", la próxima vez que se escuche, sea porque tenemos en común que los estadios volvieron a ser de las familias y no hay disturbios.

¿Crees tú que se puede implementar el modelo inglés en Chile? ¿Qué falta para terminar con la violencia en nuestros estadios?

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Comentarios
Ricardo Portillo | 2015-05-25 | 17:55
5
Te falto indicar que los precio de las entradas subieron de precio ya que se identifico que parte de los fan más violento era lo que tenían menor dinero es decir menor educación.
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Jose Ignacio Zarate | 2015-05-26 | 09:56
2
creo que asociar el menor dinero a menor educacion es un error, para que vamos a entrar en discusiones sobre la diferencias en Chile y bla bla bla, simplemente creo que no es la forma de asociarlo.
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Guillermo Hurtado | 2015-05-26 | 13:27
2
Muy cierto. De heho este año hubieron muchas protestas y se crearon grupos algo así como "hinchas unidos" para manifestar por el alto precio que tienen las entradas en Inglaterra. Una entrada que costaba 4 Euros en 1990 hoy está a 43
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Claudio Ulloa | 2015-05-30 | 20:43
1
El subir el valor de la entrada no evita que asistan los "fans violentos" ya que si es necesario, estos van a salir a robar para conseguir el dinero. El alza de precios solo se debió a que para costear los cambios necesarios tal como lo dice la nota, necesitaban una recaudación mayor.
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Horacio Gonzalez | 2015-06-01 | 10:09
1
En Chile, el problema no es tanto el precio de la entrada para así segregar a quienes cometen delitos dentro del estadio. Lo que ocurre es que los dirigentes comprometen entradas gratis con los jefes de las barras y éstos a su vez los reparten entre sus "seguidores".
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Damián | 2015-05-27 | 23:53
2
Creo que es difícil de implementar por una sencilla razón. No existe interés de la ANFP para que la gente vuelva al estadio. Para ellos y los clubes es mucho más rentable las ganancias obtenidas del CDF que invertir en seguridad, accesos, protocolos, etc. Y eso se refleja hoy en día en que las personas prefieren ver un partido desde la comodidad de la casa que arriesgarse a ir con su hijo y que les pase algo o soportar las amenazas de los barristas que machetean si no les das plata, etc.

Además ocurre esto que las entradas son caras, mientras que los barristas que causan destrozos entran gratis o son financiados por los propios clubes...
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Claudio Ulloa | 2015-05-30 | 20:36
3
Weon! Rooney tomando té! xD
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David | 2015-05-31 | 16:25
1
Lastimosamente no se podría implementar el modelo ingles en Chile porque son diferentes contextos socioculturales. El fenómeno que nos afecta dista del que afectaba a Inglaterra.Nuestras "Barras bravas" son copias del fenómeno argentino, desde los cánticos etc. La única solución viable seria dar castigos a los clubes por las acciones de sus hinchas, no castigos monetarios, sino castigos de puntos.
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Horacio Gonzalez | 2015-06-01 | 10:36
4
Aquí hay que ser claros con nombre y apellido. En Chile, este problema se remite a dos clubes: Colo Colo y Universidad de Chile. En menor medida, pero entrando por los palos están la Universidad Católica y Santiago Wanderers. Los dos primeros son quienes mueven el negocio del fútbol, debido a la popularidad de sus equipos. Eso les da un mayor poder de "negociación" cuando hay que lidiar con algún incidente dentro de la Ley de Violencia en los Estadios. ¿Qué pasó con la investigación por los desmanes en el Estadio Monumental, cuando jugó Colo Colo y Universidad Católica? ¿O las bengalas de la Universidad de Chile en el Estadio Nacional en la Copa Libertadores? ¿Se identificó a quienes cometieron el eventual delito? ¿Hay siquiera algún imputado? La autoridad chilena tiene que ponerse los pantalones y los políticos desprenderse de sus propios vínculos con las barras, tal como lo hizo Margaret Thatcher en Inglaterra. Ojo que para eso, los ingleses tuvieron que esperar que ocurrieran dos tragedias, en Heysel y Hillsborough. Eso significó pelearse con el club más popular y ganador de la época: Liverpool, cuyos hinchas sembraban el terror en todas las canchas donde iban y eso le daba cierta aura de invencibilidad cuando se medían con sus rivales. Thatcher metió a la cárcel a todos los líderes de Liverpool y muchos enfrentaron juicios incluso en otros países de Europa. La UEFA también impuso un castigo muy severo a los clubes ingleses.
Hoy con la poca credibilidad que tienen todas las autoridades chilenas, una política inflexible del tipo inglés en los 90s tiene que ser acompañada necesariamente del apoyo de los dirigentes del fútbol. Eso significa dialogar en serio con los dos clubes más grandes y si no entienden habrá que ir a algo más radical como ubicar a representantes del Estado dentro de las sociedades anónimas con el fin de velar por el orden público o suspender la presencia de hinchas en partidos de alto riesgo. Todo esto es siguiendo el modelo radical inglés de erradicar a los hinchas que generan problemas.
El otro camino es el chileno, que involucra tratarlo como un problema privado, con poca coordinación y medidas aisladas con nulo éxito y desconectadas del problema de fondo.
En definitiva, para mí, esto es un problema que afecta a un negocio y ya sabemos cuando la ley quiere meterse en el bolsillo de los privados.
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Betsabe Salazar | 2015-06-16 | 09:04
0
fe de errata "Muchos piases tienen" debería ser países verdad?

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Guillermo Hurtado | 2015-06-17 | 10:04
0
Sí, error de tipeo ¡Disculpa !
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